Noviembre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930   

Calendario Calendario


De compras [Priv. John Cartier]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

default De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Miér Jun 06, 2012 7:33 am

Era un sábado cualquier, cerca de la media noche, y la ciudad bullía de vida y alboroto. El incipiente calor del verano que llegaba parecía ser un estímulo más, pero no para alguien como Nishi. Para él aquella temperatura era una molestia, pero sinceramente, ¿y qué no era una molestia para él? En cualquier caso el calor no le haría desprenderse de su inseparable chaqueta con capucha, gris aquella noche, bajo la cual llevaba una camiseta negra de manga corta muy simple. El conjunto lo terminaban unos pantalones vaqueros y unos deportivos negros; un conjunto muy sencillo para una noche de fiesta. Pero a Nishi nunca le había gustado llamar la atención. Y en aquella ocasión, menos todavía.

Llegó a la puerta del tugurio que buscaba y se detuvo en el exterior. Aquello era aún más deprimente y cochambroso de lo que esperaba (que ya era bastante). El local era un bar de mala muerte en la zona más conflictiva de la ciudad. Era terreno yakuza. ¿Qué hacía entonces un adolescente allí? No buscar bronca, eso seguro, no era tan estúpido. Pero había cierta clase de “negocios” que solo podían hacerse en sitios como aquel. Así que Nishi respiró hondo y cruzó el umbral con su mejor cara de póker.

Solo le habían dado la dirección del bareto y un nombre: John Cartier. Él podría venderle, según le habían dicho, lo que andaba buscando. Con vistas a conseguir esa misma noche el “paquete”, Nishi llevaba una cantidad considerable de dinero encima. No sabía si sería suficiente pero era todo lo que estaba dispuesto a pagar. Ahora el problema sería encontrar al tal John entre toda aquella tropa de fracasados e inútiles que llenaba el local. Nishi tenía suerte de ser tan inexpresivo, pues si hubiera mostrado una mínima parte del desprecio que aquel lugar (y aquella gente) le producían era seguro que no habría salido de allí vivo.

Oteando a su alrededor Nishi terminó por acercarse a la barra y tomar asiento en la esquina más oscura y apartada. El camarero tardo quince minutos en reparar en su presencia e ir a ver que quería tomar.

-Cerveza.- masculló el chico, apenas mostrando un mínimo de interés.- Coronita.

Volvió a observar a los presentes. ¿Por qué eran tan ruidosos? ¿Por qué no dejaban de reír a carcajadas y gritarse idioteces? El ambiente estaba viciado por el humo y el olor a humanidad, y Nishi sintió repugnancia, algo que en su rostro solo se expresó como un levísimo fruncimiento de ceño. Cuando el camarero volvió (otros quince minutos después porque se había vuelto a olvidar de él) Nishi aprovechó para preguntarle.

-¿Conoces a un tal John Cartier? ¿Sabes si está hoy aquí?

Parecía que el tipo no estaba muy por la labor de cooperar, pero una sugerente propina junto al pago de la bebida hizo sus ojos brillar de codicia. Al menos ahora le escuchaba. Esta vez fue el barman quien oteó entre la multitud, pero ¿lo encontraría o Nishi había escogido una mala noche?



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Miér Jun 06, 2012 9:01 pm

Pero Nishi tenía suerte esa noche, como comprobó el barman al levantar la mirada y mirar bien en la esquina del lugar, por lo que tardo un momento en reconocerlo. John si había ido esa noche, y por su apariencia, parecía estar en un buen día. Se encontraba fumando en silencio, reclinado en su silla contra la pared. A pesar del ruido y la agitación del bar, hasta el más intoxicado de los hombres cuidaba de no dirigirse a aquella zona, como los peces evitar la guarida de la anguila y sólo los muy idiotas aprenden rápidamente la lección. El barman se alegró un poco de saber que el hombre imponente de la esquina estaba con un mínimo de humor. Esta noche, con suerte, no le tocaría limpiar sangre del suelo.

-Tienes suerte chico. Está -Le aclaró el hombre mientras limpiaba un vaso, apartando rápidamente la mirada del punto en donde el otro reposaba. Temía que le descubriese mirando, nunca se sabía con esa clase de hombres...- ¿Ves la esquina izquierda, la que esta más alejada y oscura? Pues ahí lo tienes, ese es John. No le vayas con estupideces, no quiero tener que limpiar hoy -Y con una mala mirada, el barman se dio media vuelta y siguió con sus asuntos, desinteresado del futuro del adolescente. Él era el idiota que iba voluntariamente a tratar con ese tipo...

Por su parte, el enorme John estaba muy relajado, disfrutando de su delicioso habano sin prestar verdadera atención al ruido y el descontrol a su alrededor ¿Presta atención el león a las ratas, acaso? Además, esa noche estaba sumamente satisfecho, por lo que no se sentía con ánimos de detener el desenfreno. Al menos, de momento. Había cerrado un jugoso trato hacía unas horas, y hasta había logrado encontrarse con una adorable "niña" en el camino, así que venía relajado después de quitarse las tensiones de la semana. Era el momento de bajar el ritmo...

O eso creyó, hasta que notó una mirada recurrente en su persona. Movió la cabeza para expulsar el humo a gusto, lo cual fue en realidad un gesto técnico para husmear los alrededores. ¿El barman...? ¿Por qué estaba ese mirándole? Encontró recién en ese momento al joven sentado frente al encargado, y volvió a calar el bastón de tabaco ¿Y ese? Era un peso pluma, y demasiado joven... ¿No era una adolescente, o el humo y la distancia le confundían? Esperaba que no pretendiese hablar con él, odiaba lidiar con niñatos. Cada cierto tiempo lo hacía, especialmente si no había muchas ventas... Esos consentidos siempre querían ver sufrir a otros, y muchos estabas dispuestos a pagar con el dinero de sus "Papis", y para John, la pasta era la pasta.

Ignoró la situación, aunque por un rabillo de su único ojo sano decidió vigilar al muchacho, por si decidía ocupar la única silla libre que había frente a su pequeña mesa en la esquina. Había sido dejada de forma estratégica, separada por si algún cliente aparecía esa noche, y al parecer, terminaría por cumplir su función.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Jue Jun 07, 2012 1:51 am

Siguió la mirada del barman y notó su reacción cuando encontró al tipo en cuestión, pero fue imposible para él diferenciarlo entre el populacho. Lo que si notó, pues era un muchacho muy observador, fue la tensión inicial del camarero y su posterior relajación. ¿A qué podía deberse? Finalmente le dijo dónde mirar y así lo hizo Nishi. Su sorpresa solo se denotó en su rostro en un leve levantamiento de cejas. Nada más. Pero por dentro la mente del chico echaba humo: ¿ese gigante era el tipo que había ido a visitar? Realmente daba miedo, no le habían mentido. Lo tranquilo que parecía mientras fumaba no le engañó y el gesto que había hecho el barman tampoco: era un tipo peligroso. Se le veía enorme en todos los sentidos de la palabra, alto y ancho, una mole de puro músculo. Estaba un poco lejos y muy oscuro pero Nishi notó el rostro duro y el parche que cubría uno de sus ojos. La forma en que se sentaba, el puro en sus dedos… todo en él destilaba “no te acerques” o “peligro”.

Pero Nishi había acudido allí esa noche con un objetivo. Conseguiría lo que quería de ese traficante de armas y después se iría a casa. No era tan estúpido como para provocar a alguien así pero aun así iría con especial cuidado por si acaso… Sus miradas se cruzaron entonces y Nishi se la mantuvo. “Ya sabe que estoy aquí por él” pensó el pelinegro. Bien, pues no merecía la pena alargarlo más.

-Gracias por la advertencia.- le dijo al barman mientras se ponía en pie y tomaba su cerveza.- Pero no era necesaria.

Su rostro absolutamente impasible, parcialmente oculto por la capucha de la chaqueta, no mostró lo acelerado que estaba su corazón. Aún no había intercambiado ni una palabra con ese hombre y la adrenalina ya corría por su sangre. Era emocionante. Pero no era necesario que nadie más lo notara.

Nishi caminó hasta la mesa de John y posó su mano sobre el respaldo de la silla, sin sentarse aún.

-Buenas noches, señor Cartier.- saludó educadamente. Cordialidad ante todo.- ¿Le importaría que me siente? Me gustaría hablar con usted de algo, solo será un momento.


Desde cerca se había aún más imponente. Y el contraste con el propio Nishi, que era pequeño hasta para su edad, lo hacía ver aún más grande y amenazador. Sus rasgos eran duros, masculinos, debía rondar los cuarenta pero todavía se le veía en buena forma (muy buena forma). Ese hombre podría tumbarlo de un solo golpe o romperlo tan solo de un abrazo…

La excitación de Nishi tan solo fue patente en la forma en que apretó el agarre que hacía a la silla.



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Jue Jun 07, 2012 8:46 am

Caló de nuevo su tabaco, vigilante de las acciones del menor ¿Qué haría? ¿Se atrevería a venir ahora que sabía su apariencia? Era el punto de inflexión entre los cobardes y los valientes, o tal vez los demasiado estúpidos como para ver el peligro. A veces pasaba, llegaba cada extraño... Por su parte, John no podía estar más tranquilo, y aun así su aura de amenaza lograba que los borrachos prefirieran caerse a tener que tocar la mesa en donde se acomodaba. Era esa la clase de terrible influencia que lograba.

Su ceja se alzó levemente al notar que, a pesar de la mirada alerta, el joven atravesaba la multitud ruidosa, a su encuentro. No pudo verlo bien aun, ya que el sitio en donde estaba sumido era demasiado oscuro como para distinguir del todo rasgos, algo que normalmente desinteresaba a John. No iba ahí a mirar, sólo había hombres aburridos y alcoholizados... Apartó el puro de su boca maltratada por el frío de aquella noche, y la constante presión del tabaco, para bajar su mano suavemente, describiendo una pequeña luz en descenso. El chico seguía acercándose... Los consumidores a su alrededor se dieron cuenta pronto de la situación, y sus cuerpos se tensaron en alerta, aun y cuando trataron de mantener la naturalidad en sus conversaciones, haciéndolas fluir. Pero en la risa nerviosa y la forma en que miraban constantemente la silla frente al militar se sabía que todos estaban temerosos de un desenlace mortal, y de ser alcanzados por el mismo sólo por estar cerca.

Finalmente Nishi tocó la silla directamente, y hubo un pequeño silencio. John levantó la mirada, y gracias a un solitario rayo de la desvencijada lampara, pudo ver bien a quien le buscaba. Era pequeñito y tenía rostro de mujer, pero estaba atento y alerta, a pesar de su practicada cordialidad. Era... Como un gato, listo para saltar ante la menor señal de peligro, no antes, no después. Se llevó el puro a los labios, calo tranquilamente, y sólo allí hizo un gesto de desinterés con su enorme mano.

-Siéntate. Estoy de humor para negociar -Y fue como si el salón se reanimara de pronto. Estalló una carcajada en la otra punta, y todos los demás se unieron al jolgorio, ignorando nuevamente al hombre de la esquina- Eres un chiquillo... ¿Qué buscas aquí? Mira que si es para asesinar, cobró lo mio, no creo que puedas pagarlo -Le quitó la vista de encima, al apagar de una vez su ya expirado habano. Claro que él no iba a fingir que tenía modales, menos con un adolescente buscando aventuras.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Jue Jun 07, 2012 10:41 am

Conforme Nishi avanzaba hacia su objetivo el ruido iba disminuyendo de manera tan descarada que era imposible no notarlo. Todo el local parecía contener la respiración mientras esperaban la reacción del traficante. Seguro que pensaban que era estúpido o un insensato, pero ¿qué sabían ellos? Solo eran una panda de cobardes que escondían el rabo por temor a la ira de un hombre. Patéticos. Patéticos, patéticos, patéticos humanos. Nishi no tenía miedo. Estaba algo nervioso, sí, pero no era el temor lo que aceleraba su corazón: era la emoción del peligro. No había nada que temer porque aquel hombre era un comerciante y Nishi un comprador: hasta un tipo como John Cartier sabía que ese tipo de “relación” era respetable. Todo era respetable cuando había dinero de por medio.

Por eso el silencio solo fue uno más de los factores que aumentaron la expectación del menor. Ahora que esperaba la aprobación del hombre todos lo observaban en silencio. Odiaba ser observado, era lo malo de todo aquello… pero sería soportable siempre y cuando lograra su objetivo. Y el primer obstáculo estaba salvado: tenía permiso para sentarse. De inmediato todo volvió a la normalidad y el jaleo se extendió. “Realmente patético” volvió a pensar el pelinegro, pero sacó a esa gente de su mente (era una idiotez dedicarles algo más que un segundo de su pensamiento) mientras se sentaba frente a John y dejaba su cerveza sobre la mesa entre ellos. El hombre tenía un tono grave, masculino, casi feroz; el tipo de tono que impone respeto ante cualquiera que lo escucha. Silenciosamente Nishi agradeció que apagara el puro, pues apestaba y le resultaba de lo más desagradable.

-Le buscaba a usted, señor Cartier. Pero no se preocupe, no espero ese tipo de servicio de su parte.- contestó con tono neutro, sin perder su cordialidad. Sus ojos negros buscaron el único ojo ajeno y recorrieron después cada rasgo de su faz, su grueso y musculoso cuello… Definitivamente ese hombre era su tipo, pero no había venido a eso. Debía centrarse en lo importante y no le costó mucho esfuerzo porque, al contrario que la mayoría de sus compañeros de clase, él tenía pleno control sobre su sistema hormonal.- Al menos no en esta ocasión. Y el dinero tampoco es un problema siempre y cuando usted pueda proveerme de lo que necesito. Me han dicho que usted vende ciertos… juguetes… de muy buena calidad. Me gustaría hacerme con uno de ellos.

Nishi estaba allí esa noche para hacerse con una pistola, ni más ni menos. Ya había disparado antes y tenía cierto nivel de entrenamiento, pero nunca había tenido arma propia. Ahora la necesitaba porque estaba a punto de empezar a expandir sus negocios, por decirlo de alguna manera. Y la gente a la que pensaba estafar podía tener muy mal perder: había que estar protegido.



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Jue Jun 07, 2012 12:18 pm

John se sorprendió, pero gratamente esta vez. ¿Iba en serio? Esa si que era la cereza que necesitaba para coronar la gran noche que estaba resultando ser aquella. Adoraba vender armas, era realmente su negocio, aunque a veces también hiciese algunos otros trabajos por mantener su estilo de vida... Dejo de momento el intento de sacar otro habano de su bolsillo, por tener algo más importante en lo cual concentrar su atención. Cuando estaba trabajando con armas, jamás fumaba, y era signo de que Nishi había dicho justo lo que debía. Le agradó que no se fuera con mil vueltas, ni le quitara el respeto a la forma de llamarlo. Le recordaba los buenos tiempos de guerra en donde los otros le respondían como debían... O sufrían las consecuencias.

-Así que estas en busca de buena calidad...¿Eh? Vienes al sitio indicado, aunque me gustaría saber quien te refirió, es bueno controlar quien esta hablando de más... -Por que su publico no consistía de adolescentes rebeldes, y mucho menos quería que así fuera. Aunque Nishi acababa de ganar puntos a sus ojos, no era su intensión comprobar si los demás chicos de su edad podían cumplir sus altos standars. Tampoco quería ganarse la reputación de patrono de los delincuentes juveniles- En cualquier caso, te daré lo mejor que tu dinero pueda pagar, eso seguro. No comercio con porquerías -Afirmó tranquilamente, y apoyó sus manos en la mesa, levantándose. Parado era aun peor la diferencia con los hombres a su lado, se notaba que era demasiado alto para ser japones.

-Tengo algunas muestras nuevas en el auto, para ver el catalogo completo, deberías venir a mi departamento -Le aclaró de inmediato, tomando su campera gruesa con tranquilidad y poniéndola sobre sus hombros, preparado ya para salir- Obviamente que no llevo nada encima, así que si quieres comerciar conmigo, tendrás que aceptar mis condiciones. Si no me atacas, yo no lo haré contigo. No pretendo manchar de sangre mis cosas, no de forma innecesaria... -Aclaró, esperando de verdad que no le ocasionase inconvenientes o pusiese muchos "peros".

Deseaba realizar esta venta, todo dinero venía bien para su causa de alcohol y prostitutas, pero lo que acababa de decirle al menor era la verdad. Aunque había tratado de hacer un catalogo on-line y había sacado fotos a los productos, no había funcionado, o más bien, no se había atrevido a hacerlo por no saber totalmente del tema. Hasta él sabía que había que tener cuidado con esas cosas, por que la policía vigilaba todo... Era un peligro hacer algo en un terreno que no conocía, todo soldado tenía claro eso. John miró de soslayo a su posible cliente, esperando que tomara la decisión de seguirlo de todas formas. Su auto estaba en plena calle, era un terreno bastante neutral... Y estaba seguro que, al menos ahí, lo seguiría. El resto saldría sobre la marcha, como siempre.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Jue Jun 07, 2012 12:50 pm

Por la cara del contrario supuso que iba por buen camino. Al menos no le había despachado inmediatamente y parecía dispuesto a escucharle. Tal y como Nishi pensaba: el dinero movía montañas. Y era capaz de conseguir que hasta un tipo como John Cartier respetara a alguien pequeño y “débil” como él.

-Lamento decirle que no sé el nombre del hombre que me habló de usted, aunque podría describírselo detalladamente si le interesa.- y no mentía. Había conocido al tipo en un bar parecido a aquel. Simplemente había empezado a tantear al otro para ver si sabía del tema y, varias copas y leves sobeteos después (consentidos a duras penas por el chico), cantó como un pajarito el nombre del mayor.- Pero me dio muy buenas reseñas suyas: el mejor de la ciudad, dijo.

John se levantó, dispuesto a salir. Nishi le dedicó solo un segundo a maravillarse con la “enormidad” de aquel hombre. Pero tenían negocios que atender y John parecía bastante interesado en ello. Le habló de su coche y su piso e inmediatamente el chico se puso alerta. Nada de ir a su departamento, era demasiado peligroso. No importaba lo profesional que le pareciera en esos momentos o lo que le prometiera, no sería tan estúpido como para meterse en la boca del lobo. De quererlo un hombre como Cartier podría hacer lo que quisiera con Nishi ya que lo doblaba en tamaño y seguro que quintuplicaba en fuerza. No, no iría a ningún lugar donde no pudiera encontrar una vía de escape. Pero ir hasta su coche era diferente: eso podía manejarlo. Así que se puso en pie y se olvidó de su cerveza, que ni había empezado.

-Me parece perfecto, señor. Hagámoslo entonces como usted dice. Le sigo.- fue su respuesta, nuevamente en tono neutro pero siempre respetuoso. Notó que varias personas le miraban con desconfianza, como si no entendieran qué diablos hacía Nishi siguiendo a un hombre como Cartier. “Deben pensar que soy idiota… o un suicida. ¿Qué importa? Desde luego no lo que ellos piensen”.- Vamos a su coche.

Nishi se ajustó la capucha de la chaqueta y salió del bar tras el gigante de un solo ojo. Seguía sintiendo la adrenalina recorrerle y sabía perfectamente que se debía al peligro que emanaba aquella situación. Inmediatamente se dedicó a estudiar el terreno a su alrededor de camino al auto, en busca, por supuesto, de alternativas por si tenía que emprender una rápida huida. O defenderse. No tenía porqué pasar nada pero era precisamente la duda la que le producía ese exquisito subidón.



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Vie Jun 08, 2012 1:55 pm

-Resolveremos luego el tema del informante, quiero esa descripción -Declaró, tranquilamente. No tenía motivos para apurarse... Ese tipo no podía escapar de él, estaba atrapado ya si había abierto de más la boca como creía. Aunque no fuera por el menor, se terminaría enterando de quien había sido, y ese sería el fin del camino para él. Tan simple como eso. Aunque para Nishi, el hablar tenía sus ventajas... John recompensaba a quienes le servían de asistencia, y si justo lo hacía en ocasión de una venta... Tal vez le diera algo mejor, si tenía suerte y no decía idioteces, como venía haciendo. Era una táctica buena en los negocios: Se llevaban una buena impresión y regresaban luego... Por que un arma siempre engendraba otra.

- Sígueme, esta a una cuadra nada mas- Por suerte el niñato no era tan cobarde como temió, y aceptó seguirlo hasta su auto. Le hizo una seña para que lo siguiese, y atravesó en pocas zancadas el bar, camino a la calle. Era otra de las ventajas de su altura, al cruzar distancias con aparente facilidad. Comprobó que el menor le seguía cuando el frío aire de la noche golpeó su rostro. Era otra jornada dura de invierno, aunque para John fuera reconfortante. Se parecía demasiado a su país, en esa época del año... Dejo esos pensamientos melancólicos de lado, concentrándose en su tarea. O principalmente, en su nuevo cliente.

Ahora que podía verlo a la luz, comprobaba que su primera impresión era la correcta: Era bastante joven, como de secundaria como máximo. Y aun así, ni se acercaba al tamaño concreto de los chicos de secundaria promedio, siendo un poco más delgado y frágil que el resto. Empezaba a entender por que podría estar interesado en un arma: Tenía un cuerpo ideal para robar carteras, pero aun sin el componente delictivo, su vida debía de ser peligrosa. Reconocía que en su momento molestaba a todo lo que fuera más pequeño que él, e imaginaba que en Japón las cosas no serían muy distintas. Seguramente se había cansado de vivir en incertidumbre… Lo cual no era su problema, en verdad. Es sólo se encargaba de vender buenos productos a quien tuviese dinero para pagar, y se aseguraba que nadie divulgase su nombre a la ley, nada más ni menos eran sus tareas diarias.

Atravesaron un cruce antes que John le hiciese una seña al joven, para indicarle a que auto acercarse. Era un modelo viejo y destartalado, pero que funcionaba bien y, por sobre todo, era fácilmente inflamable. Era idea para un traficante, ya que podía hacer que todo desapareciese con sólo una “accidental” chispa- Este es – Fue raudo al maletero, y revisó si había chismosos en la cuadra al abrir. De todas formas, todo el material estaba cubierto de una tela oscura, que se camuflaba con el tapizado a la vista. Se apartó, haciendole una nueva señal a Nishi – Mira lo que hay, si te gusta algo, ya me dirás cual es cuando subamos al auto. Tienen los nombres al costado, ya que son todas nuevas, sin uso alguno –Y sin más aclaratoria, se dio media vuelta y tapo de la vista a Nishi, aprovechando su tamaño para que pudiese ver tranquilo la mercancía.

Cualquier le diría loco por exponer su espalda a otro, pero John no tenía que temer con ese cliente en particular… Había ido a comprar un arma, por lo que seguramente no tenía una, o andaba de forma defectuosa. ¿Las armas tras de él? Estabas todas descargadas, obviamente, ya que no transportaba armas cargadas por razones de seguridad personal en general, habiendo aprendido la lección en el ejercito. No había por que ponerse nervioso y arruinarle el momento al chico… Imaginaba que debía de estar un poco emocionado ¿No? Él al menos lo había estado cuando compro su primer pistola…

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Sáb Jun 09, 2012 6:00 am

Tuvo que apretar el paso para seguir las amplias zancadas que daba aquel gigante. El frío aire de la noche fue toda una bendición, pues el calor en el bar era asfixiante y Nishi no había contemplado la posibilidad de quitarse la chaqueta. Quería pasar lo más desapercibido posible, nadie podía asociarlo a aquel traficante de armas. Y ya era bastante complicado por su edad y tamaño… Lo hacía demasiado llamativo. Y atractivo. Incluso podía ver ese interés en la forma en la que John se detuvo a mirarle al salir del bar. Le recorría con la mirada con gesto serio, calculador, pero Nishi casi podía oír sus pensamientos: preguntándose para qué quería un mocoso como él un arma, dando por supuesto que no sabría manejarla… Pero como buen traficante de armas que se precie parecía que en el fondo le importaba una mierda. Estaba seguro de que si se mataba por accidente usando una de sus pistolas ese hombre no sentiría el más mínimo remordimiento. No tenía reparos en venderle un objeto asesino a un niño.

John Cartier era la peor clase de hombre, un hijo de puta de los de verdad… Nishi estaba más que encantado.

Cuando terminó el “análisis” John le condujo hasta su coche. Nishi asintió satisfecho al ver el vehículo: una buena elección por parte del mayor. Aquel coche no llamaba para nada la atención, era pura chatarra con ruedas. Nadie se molestaría en mirarlo una segunda vez. Aquello era una prueba más de que John era un profesional; si Nishi hubiese visto un cochazo de lujo se habría largado sin mediar una palabra más, pues habría sido signo inequívoco de que el comerciante era un estúpido y un ególatra prepotente que solo pensaba en fardar.

El menor fue hasta el maletero, asintiendo de vez en cuando a las palabras de John. Estaba deseando ver qué juguetes tenía ahí para él.

-De acuerdo. Muchas gracias.- aceptó educadamente, y esperó a que se pusiera de forma que su propio cuerpo quedara oculto a las miradas indiscretas. Con ese armario de dos por dos Nishi podía mirar tranquilamente la mercancía sin tener que preocuparse; incluso aunque apareciera alguien seguro que se daría la vuelta nada más ver el rostro aterrador del inglés. Nishi tan solo echó una última mirada a esa imponente y masculina espalda antes de centrarse en lo que debía. Soltó un leve silbido de admiración y murmuró.- Nada, pero que nada mal…

Todo el fondo del maletero estaba forrado con las armas, perfectamente ordenadas por tamaños y por marcas. Nishi notó los sellos de marca de Beretta, Carcal, Colt y varias más que ni le sonaban. Había cortas y largas, pero a él solo le interesaban las primeras. Buscaba algo pequeño, discreto, fácil de manejar, y ya estaba viendo varias que podrían servirle. No se atrevió a tocarlas por si eso molestaba al traficante pero memorizó varios nombres, sorprendiéndose mientras de que John hubiese podido colar eso en Japón. ¿Cómo se las apañaría? Su curiosidad innata se encendió, mas supo que esta vez tendría que quedarse con la incógnita.

-Muy bien, creo que ya podemos subir al coche a hacer negocios, señor Cartier.- informó mientras cubría de nuevo las armas y cerraba el maletero. Durante un instante se vio atrapado entre el coche y el cuerpo del mayor y retrocedió involuntariamente hasta que sus riñones dieron con la carrocería. La diferencia de alturas y tamaños era más notable que nunca, Nishi debía alzar mucho el cuello para poder mirarle a la cara. La sensación de peligro le erizó la piel.- Cuando usted quiera.

Era una forma de hablar ya que tampoco era que él pudiera moverse hasta que lo hiciera John. Suponía que se meterían dentro para asegurarse de que nadie les oyera. Su sentido de alarma le decía ya que era arriesgado, existía la posibilidad de que una vez dentro echara el seguro a las puertas y arrancara el vehículo. Pero era un riesgo que debía asumir: John había dicho que no haría nada raro si Nishi tampoco lo hacía.



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Lun Jun 11, 2012 7:41 am

El viejo militar no pudo evitar una sonrisa torcida ante el comentario del menor. Al menos, idiota no era, realmente sabía que decir en esas situaciones. Halagar sus armas era lo único que se podía hacer en ese caso ¿Cómo no hacerlo, si lo decía tal cual era? Él no vendía chatarra, vendía sólo lo mejor, lo que estaba a su propia altura de exigencia. Y si se estaba dispuesto a pagar, ofrecería justo eso a quien fuera que le pagara, aunque se tratase, esa noche, de un simple mocoso- Al menos sabes mirar –Comentó, y se cruzó de brazos. La sonrisa se le fue al ver a un vago, drogado seguramente, caminar por la calle, pero una simple mirada suya fue suficiente para que lo pensara mejor. Odiaba a los chismosos, pero al menos este sabia lo que le convenía.

Quien sabe, tal vez si concretaba esa venta, podría irse a comer algo decente por una vez. Su estomago comenzaba a quejarse por lo bajo, pero John lo ignoraba con facilidad, acostumbrado todavía a soportar grandes periodos de escasees. Ya no tenía que hacerlo, pero se sentía mejor preparado para una emergencia si mantenía el entrenamiento tal cual si estuviese en el ejercito.

Por suerte el mocoso no se quedo todo el día revisando, sino que antes de lo que imaginó, escuchó el rechinido del maletero cerrarse ¿Sería entonces que realmente venía con una idea de qué quería comprar? Y él que creyó que estaba ante un adolescente impulsivo que sólo quería lo más grande e impresionante que su bolsillo pudiese pagar. Sin mucho más que decir al respecto, se dio la media vuelta para observar al menor. Le importó un comino si el chico estaba incomodo al descubrirse atrapado entre el auto destartalado y él, ya que había algo mucho más importante en juego, a su punto de vista.

-Ya vamos, pero antes… Tengo que ver que no te quieras llevar un 2x1… -Le dio una sonrisilla maliciosa, y sin siquiera pedir permiso o dar mayor explicación, puso sus manos directamente sobre el cuerpo del menor, y lo palpó a sus anchas. A su favor, se debía decir que no le estaba haciendo ningún daño, ya que no le apretaba o palpaba de más. Sin embargo, tampoco era un profesional, sino que su toque era tosco y un poco bruto. Le dio la vuelta sin darle demasiado derecho a protesta, y continuo la revisión sin cortarse un pelo a la hora de tocar.

-Bueno, estas limpio. Bien por ti, no quería tener que hacerte tragar plomo, estoy de humor hoy –Comentó con tranquilidad, y tan rápido como comenzó, le dejo ir y se dio media vuelta para ir a la parte delantera del auto. Si algo le había pasado a Nishi mientras sucedía la inspección sorpresa, John no tenía ni idea. No prestaba atención a los rostros de los demás, le importaba más si tenía aunque fuera una bala escondida dentro de la ropa. Además, era una seguridad saber si estaba subiendo a su auto a un tipo armado o no, aunque fuera con un cuchillo… Y si no se equivocaba, había sentido eso entre las ropas del menor, aunque obviamente, no había comentado nada al respecto.

-Anda, y cierra la puerta del auto bien, se abre de ese lado…- Con un gesto casi bromista, abrió primero la puerta del acompañante, y le hizo un gesto cabelloroso para que entrara, antes de continuar su camino y subirse al asiento del conductor. Se acomodó en su sitio, esperando que el chico no se acobardara ahora. Era su última oportunidad de escapar, por así decirlo. Si se iba ahora, seguramente John no se preocuparía y le dejaría ir...

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Lun Jun 11, 2012 9:24 am

Decir que Nishi no se tensó de golpe y asustó un tanto cuando el mayor lo acorraló de aquella manera sería mentir descaradamente. Las manos ajenas toqueteando caprichosas por todas partes lo aturdieron lo suficiente como para que tardara unos segundos en entender lo que ocurría: lo estaba cacheando. Definitivamente aquel tipo sabía lo que hacía, no era ningún aficionado ni tampoco un estúpido. Por un instante el chico temió que encontrara la navaja que llevaba escondida en su calcetín y se enfureciera. ¿Cómo le explicaría entonces que no la llevaba para amenazarle a él sino como una simple forma de defenderse? Nishi era demasiado pequeño, flacucho y débil como para ir a un lugar como aquel sin un mínimo de protección. Se mordió el labio inferior lentamente cuando fue volteado con brusquedad y tuvo que apoyar ambas manos sobre el capó del coche.

-No soy ningún ladrón, si eso es lo que cree, señor Cartier.- se defendió con tono frío, casi ofendido, pero tan solo era una manera de intentar verse más seguro de sí mismo de lo que en realidad estaba. Mas cuando John palmeó sus piernas no dijo nada de la navaja a pesar de que con toda seguridad la había notado. Tal vez tampoco fuera tan irreflexivo como parecía.- Me alegro de haber “aprobado” entonces.

No le cabía la menor duda de que ese hombre le habría disparado de descubrir que le estaba robando o tratando de tender una emboscada. Observó aquella enorme espalda mientras se alejaba hacia las puertas delanteras del vehículo; seguro que no habría vacilado en dispararle el cargador entero tan solo por ser un chiquillo. Cada vez le gustaba más y más ese hombre. John Cartier prometía ser una fuente infinita de peligro y emoción.

Finalmente Nishi lo siguió y sin dudarlo un instante se introdujo en el coche y esperó a que el mayor le cerrara la puerta. Mientras John daba la vuelta y entraba por el otro lado Nishi tuvo un instante para preguntarse por última vez si no estaría cometiendo un terrible error por juntarse con alguien así. ¿Y si aquellas iban a ser las últimas horas de su vida?

La idea le pareció tan excitante que a duras penas mantuvo el gesto neutral.

-¿Vamos a hacer negocios aquí o pretende llevarme a otro sitio?- le preguntó sin mostrar en su voz ni una pizca de duda o temor.- Puedo decirle que lo que me interesa lo lleva a en ese maletero, así que no será necesario pasar por su departamento.

¿Cuánto tiempo más podrían mantener aquella fachada de relajada concordia? Nishi aún recordaba esas manos rudas y enormes tocándolo descarada e impunemente por todas partes, y eso no le ayudaba a relajarse. Tampoco la perspectiva de que John arrancara el coche hacia solo Dios sabe dónde… Pero no se bajaría del auto. No se echaría atrás.



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Lun Jun 18, 2012 8:56 pm

-Es de rutina, niñato. No te hagas la señorita lastimada –Respondió de esa simple forma a sus quejas, como si fuera de lo más normal el cachear a los clientes, sin siquiera preguntar si podía o cuestionarse su comportamiento. John era un hombre que siempre tomaba lo que quería, y no preguntaba a los demás su opinión, ya que no le importaba una mierda lo que tuviesen que decir. Y lo hacía con toda la flagrancia que desease, en cualquier momento y lugar. Le traía si cuidado si Nishi realmente se sentía ofendido o no por el toqueteo y la desconfianza, era su forma de trabajar y no iba a cambiarla sólo por herir los sentimientos de un adolescente. Si igual, ya eran insoportables y volubles todo el tiempo… Una acción que hiciera no iba a cambiar esa realidad.

Por suerte, a pesar de sus remilgos, Nishi era lo suficientemente valiente o estupido como para aceptar su oferta y subir al auto, aunque eso supusiera caer directo en una trampa. Claro, el militar no estaba poniéndole una trampa, no era su estilo ni su modus operandi, pero el joven no lo sabía, y se había subido de todas formas al vehiculo, arriesgándose. Era como aceptar comer bistec delante de un lobo, sabiendo que en cualquier momento el animal se puede venir en tu contra, sin darte chance de huir o atacar. La situación le parecía algo rara a John, quien miró al otro con sospecha ¿Tendría otra cosa que tal vez no había cacheado bien? ¿Veneno? Existía la posibilidad, pero no recordaba haber tocado nada sospechoso…

Tal vez era un inconsciente.

John encendió el auto sin prisas, tranquilo, ignorando al menor por un momento. La chatarra vieja se quejó, pero comenzó a calentarse el motor de a poco.- No vamos a hacer negocios aquí –Le aclaró, sin darle ninguna posibilidad de objeción- Hay una bandita de ladrones que se dedica a emboscar a mis compradores. Yo decido quien mierda usa mis armas…No voy a dejar que mi mercancía caiga en manos de un intento de chicos rudos. –Le explicó vagamente, por que tampoco estaba muy preocupado de que Nishi comprendiese toda la situación. Ni bien el motor estuvo caliente, arrancó y salió disparado a la calle, sin fijarse mucho de las normas del transito. Eso también dejaba claro que le importaba una mierda si a sus clientes le sucedía algo durante ese robo; Su preocupación recaía en asegurar que su mercancía no pasara de "mano en mano".

-¿Y? ¿Qué decidiste? ¿Cuál quieres? –Obviamente, estaba preguntando sobre las armas. Tenía la vista fija en la calle, aunque no había verdadera necesidad. A esas horas no había muchos transeúntes ni autos. La mayoría de la gente estaba durmiendo, o dentro de algún club nocturno, no dando vueltas por las desoladas calles- Mas vale que tengas dinero, ya el llevarte en el auto me esta consumiendo gasolina…-Pero era un comentario, más que una queja. No aclaró en ningún momento a donde se dirigían.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Mar Jun 19, 2012 12:25 pm

No le gustó que John le llamara niñato, pero mucho menos que se dirigiera a él como “señorita lastimada”. Si había algo que el muchacho odiara eso era que le hablaran en femenino poniendo en duda su masculinidad. Que fuera pequeño no lo hacía menos hombre. Y no había nada en su forma de vestir ni en su peinado que recordara a una mujer: él no era como esas mariconas que se esforzaban por parecer ridículamente femeninas. Era gay, sí. Le gustaban los hombres, mucho, sí. Pero no era ninguna nenaza. No obstante se guardó para sí sus quejas porque no era el momento ni la persona adecuada para soltárselas. Si John Cartier quería subestimarlo, allá él.

Como toda respuesta a su pregunta, el mayor arrancó el coche. Nishi tragó saliva duramente, oculto su gesto tras la capucha. A partir de ese momento estaba en manos del destino lo que pudiera ocurrirle. Si se había equivocado confiando en John… Bueno, no tardaría en averiguarlo en cualquier caso.

-Bien. Me parece muy sensato por su parte, señor Cartier.- la escueta explicación fue más que suficiente para el chico. Si realmente era así, John le estaba ayudando a librarse del problema de los bandidos. Si atracaban a Nishi en cualquiera de aquellos oscuros callejones solo la pistola habría podido salvarle… y no tenía muy claro que John se la fuera a dar cargada.- Confío entonces en su criterio para escoger un lugar adecuado.

Trataba de sonar con más control sobre la situación del que realmente tenía. No creía que su opinión le importara lo más mínimo al otro. Se apresuró a colocarse el cinturón de seguridad y hasta tuvo que agarrarse del pasamanos que colgaba del techo, sobre la ventanilla, para no dar tumbos dentro de la cabina. ¡Aquel hombre conducía como un loco! ¡Los iba a matar a ambos antes de llegar a ningún maldito sitio!

-S-sí, bueno,- se aclaró la garganta para recuperar el tono sereno y no ese hilillo de voz asustada. Recuperó la compostura tanto como el miedo por su vida le permitió.- tengo varias cosas en mente. Confío en que pueda ayudarme a elegir dándome su opinión como experto en la materia. Me gusta la Carcal-F porque he leído que admite hasta 18 cartuchos y que no tiene mucho retroceso, pero me preguntaba si no sería mejor una Beretta, más tradicional… El problema es que las que me gustan son demasiado pesadas y, sinceramente, no creo que eso sea bueno para mí porque no soy fuerte.- no le avergonzaba admitir sus debilidades.- Las Colt son muy bonitas pero admiten muy pocas balas y no me parecen prácticas… También me gustaría mirar la relación calidad-precio. ¿Usted que opina?

No iba a decirle que el dinero no era un problema porque entonces seguro que le cobraba de más. Llevaba cierta cantidad encima y podría fácilmente conseguir más en un par de días, pero no quería que le estafaran.

-Tengo dinero, no se preocupe.

Spoiler:
U: la info la he sacado de aquí (que yo de armas no tengo ni idea xD): http://nitro-armasdefuego.blogspot.com.es/



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Lun Sep 03, 2012 11:05 am

John no pudo evitar una sonrisa torcida al oír como "aparentemente" le dejaba la decisión del sitio y la ocasión a él. Si, claro, como si Nishi hubiese tenido opción en primer lugar... Era él quien mandaba en sus negocios, y aun más en su auto, por lo que si el menor deseaba hacer eso con él, sería siempre a su manera. No era un hombre acostumbrado a ceder, menos que gustase de ejercitar aquella propiedad. Su compañero ya había decidido subir con él, por lo que estaba obligado, a pesar de que jamás lo hubiesen hablado o acordado, a seguir sus directivas de ahora en adelante, hasta el final del negocio.

Dio un giro brusco a la derecha, y finalmente aparcó el coche en un parque descuidado. Sin embargo, el mayor no salió del auto, sino que amago con encender otro de sus grandes y fuertes habanos. Pareció ignorarlo, pasar totalmente de su presencia y de su elaborada explicación, que denotaba conocimiento en la materia que trataban. Y era por eso que John estaba tan silencioso, por que estaba evaluando las armas en su cabeza, comparando precios, utilidad, y algunos detalles importantes. Miró a Nishi nuevamente con su único ojo sano, y tomó, de repente, la mano de otro. Pareció pesarla en su mano enorme, como si con sólo tenerla contra la suya pudiese evaluar sus medidas.

-Son demasiado pesadas, y hasta grandes. Tienes dedos muy finos, y si llegas a disparar con eso te hará retroceso, aunque en condiciones normales no lo tenga o diga eso la marca -Echó el humo viciado hacía arriba, para no hacérselo caer en la cara a su cliente, antes de continuar.-¿Quieres 18 cartuchos, eh...? A ver...-Se quedo un momento en silencio, rascando su incipiente barba, hasta que se le dibujó una sonrisa torcida- Tengo una nueva, creo que es justo lo que quieres. Es una Caracal F, es nueva ¿Eh? La que te ofrezco, por ejemplo, es la única que tengo. 18 cartuchos, con un cuerpo de polímero que la hace hiperdelgada, aunque su armazón sea grande. Es una belleza, además -Y por su tono, era obvio que para él si que era un primor.

-Esta saldrá un poco más, por que es recién sacada al mercado y cuesta conseguirla -Tuvo que informarle, claro estaba.- Pero como te cobraré es, te regalaré tu primer cartucho completo.-Le informó, al tiempo que quitaba el habano de su boca y abría la puerta del auto de una vez. Le hizo una seña.

-¿Vienes a verla, niñato? -Obvio que esa no iba a tenerla encima, en su auto. Esa chica era demasiado bonita como para pasearla por la parte de atrás de un vehículo al que podían robar en cualquier momento, o que podía averiarse. Esa seguía en su caja original y todo... En su departamento, claro estaba. ¿Nishi aceptaría esas condiciones? Por su bien debía, por que esa pistola era buena de verdad, y le iba a ir muy bien a su tipo de cuerpo. No pudo evitar hacer la comparación con el nombre del arma en cuestión, que era el de un felino del desierto, con la imagen felina de joven japones.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Lun Sep 03, 2012 11:44 am

Cuando el coche al fin se detuvo Nishi no pudo evitar un leve suspiro de alivio. Había sobrevivido a aquella disparatada carrera hacia ninguna parte. Claro que el sitio donde el traficante había detenido su coche no inspiraba mucha tranquilidad: un viejo parque medio abandonado. Podía ver los columpios infantiles, vacíos y ruinosos, meciéndose al viento. Ningún padre con la cabeza en su sitio traería a sus hijos a un lugar así. De poder ni los criaría en un barrio como aquel. No se veía a nadie por ninguna parte, ni un alma…

John se encendió uno de aquellos apestosos puros mientras él hablaba sobre lo que quería. El mayor no lo miraba, solo fumaba en silencio con la mirada perdida. No estaba seguro de si le estaba escuchando o pasando olímpicamente de él y Nishi, como un idiota, estaba poniéndose en ridículo con cada palabra. Y todo se debía a que ese hombre tenía una personalidad muy fuerte. Parecía que con solo estar cerca de él uno se volvía pequeño e insignificante. Nishi decidió que no se dejaría llevar por aquello.

Mentiría si no admitiera que se asustó un poco cuando finalmente le miró y le tomó la mano. Instintivamente echó el cuerpo hacia atrás, chocando con la puerta del coche. Ojalá no lo hubiera notado. Su tacto era áspero, rudo, pero cálido; esas eran las mismas manos que le había cacheado antes, tan grandes y masculinas…

-No suena nada mal.- masculló por lo bajo, como a la defensiva. Debía sacarse esas estupideces de la cabeza y centrarse en el trabajo que tenía entre manos. Trató de analizar fríamente lo que John le estaba diciendo. Le proponía una buena arma y no se molestó en ocultar que le saldría cara. El dinero no era problema y además le regalaría las balas, un signo de que no quería timarle (nadie le obligaba a regalarle nada). Ese hombre realmente tenía la cabeza en los negocios.- Podría interesarme, sí… Ey, ¿a dónde va?

El inglés se había bajado del coche y lo invitaba a hacer lo mismo. Una sola mirada a ese rostro duro y su único ojo se lo dejó todo bastante claro: la pistola no estaba allí. Al final sí que iba a tener que ir a su piso. Y Nishi dudó un instante, sopesando la peligrosidad de esa acción. Su mente era, por naturaleza, fría y calculadora, capaz de desprenderse de todo sentimiento o emoción para tomar la opción estadísticamente más adecuada. John realmente parecía estar pensando en el trabajo, hasta ahora no le había dado ningún motivo para dudar de su “profesionalidad”. Pero mientras se bajaba de aquel coche y cerraba la puerta tras de sí no podía evitar tener la sensación de que a sus estadísticas le faltaban datos.

-Le sigo, señor Cartier. Y me llamo Nishi. Nishi Takashima. No niñato.

Su mirada era seria pero no había reproche en su voz. En realidad, si lo pensaba, aún no se había presentado formalmente ante aquel hombre. Dio la vuelta alrededor del coche para ir a dónde estaba el mayor, dispuesto a acompañarle. Si vivía en un barrio así no podía ser una casa muy bonita la que les esperaba.



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Lun Sep 10, 2012 11:09 am

-¿Cómo que a donde? Pues a buscar la pistola. Me da igual si eres una nena y no te atreves a entrar, pero al menos yo debo hacerlo si pretendemos concretar algún negocio.-Explicó de mala gana, como siempre que sentía que le hacían preguntas estúpidas o innecesarias ¿Es qué no era obvio ya? Sólo esperaba que aquel muchacho no se pusiese en delicado y le dejase con las ganas de vender. Su noche iba muy bien, y se había complicado un poco por la aparición de Nishi, y la consecuente retirada del bar. Si hubiese sabido que sería tal lío, habría pensado mejor lo de venderle hoy. Estaba algo agotado ya...

-Y haces bien en seguirme, porque como te dije, de estas no hay en este país. Te retaría a tratar de conseguirla, pero te costaría lo suyo, más sin una justificación... Los japoneses son realmente molestos a la hora de la venta de armas -No como en Estados Unidos. Ah, que hermoso país. De él era de donde exportaba, de forma mayoritaria. Todo el mundo tenía armas allá, como debía de ser, en su opinión. No demostró ningún intento de llamar al joven por su nombre, pero si que lo recordó, aunque pareciese desinteresado. No dejaba de ser un poco extraño que alguien tan joven requiriese un arma, y no estuviese ya en alguna pandilla o mafia incipiente para obtenerla. Debía de tratar de investigarlo un poco, sólo por curiosidad y precaución.

Levantó la mirada cuando por fin divisó la enredadera enorme que cubría, parcialmente, la puerta de entrada a su morada. Era perfecta ¿Qué mejor que una buena planta para quitar la atención de un lugar? Y lo mejor es que había venido con el sitio, él ni siquiera le daba agua a esa cosa. Rebuscó rápidamente en sus jeans desgastados, para buscar sus llaves. Observó por el rabillo del ojo por sobre su hombro, para comprobar que el joven lo había seguido, y le dio una sonrisa torcida y maliciosa. Metió la llave en la cerradura vieja y abrió la puerta, aun con esa mueca en sus labios.

-Las damas e invitados primero...-Aunque no aclaro por que sentido se refería a Nishi. La puerta entreabierta dejaba en evidencia un espacio descuidado, pero organizado. No había desorden ni cosas tiradas sin más en el suelo, pero se notaba que el sofá cedería cualquier día de estos, y que la televisión era tan vieja que debía de tener lineas por todas partes. Se notaba que no se invertía ni un sólo centavo en el aspecto del sitio, por que no había ni un elemento decorativo, y todo exudaba masculinidad, como si el olor particular de John estuviese impregnado en todas partes.

-Bienvenido a mi humilde morada -Parodió- Me da igual si te quitas los zapatos, siempre me ha parecido una estupidez de ustedes...-Admitió sin pena alguna, y avanzó, para abrir la puerta que separaba la precaria sala de su habitación.- Ponte cómodo pero no toques nada. Ya vuelvo- Y sin más, dejo al menor varado en la sala, mientras él iba a rebuscar sus cosas para encontrar el arma pretendida.


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Lun Sep 10, 2012 1:52 pm

Había cometido un error estúpido, no muy propio de él, y ahora John parecía molesto. No había nada que pudiera decir o hacer en esos momentos para arreglarlo, así que se mantuvo en silencio y no dejó que su rostro expresara ni la más mínima expresión: ni de disculpa, ni de valor, ni de altanería. Nada. A Nishi se le daba bastante bien ese tipo de expresión que hacía parecer a uno aburrido y casi invisible. Le había librado de más de un problema a lo largo de su corta vida.

Siguió al mayor en silencio, tres pasos por detrás. Era tan tarde que no se veía a nadie por las calles, algo que conseguía que ese barrio pareciera aún más siniestro. No vio la puerta hasta que John se paró ante ella y sacó las llaves. Antes de abrir la puerta se giró hacia él y le sonrió de aquella manera que le hacía ver tan amenazador. Nishi se preguntó si lo hacía por la sorpresa de ver que no había huido o porque intuía lo mucho que su hogar debía desagradarle a alguien como él. “No” se corrigió “aún no sabe quién soy yo; puede intuir que tengo dinero, pero no que provengo de una familia tan rica como la mía. En el momento que lo sepa se aprovechará con la excusa de la exclusividad de esa dichosa pistola”.

-Gracias.- respondió secamente a su invitación, ocultando eficientemente lo mucho que le molestó su indirecta pues odiaba que lo compararan con una mujer. Lo odiaba hasta rabiar. Pero no le dejaría saberlo.

El piso era, en una palabra, gris. No había nada allí dentro que mereciera la pena: un ladrón se iría con las manos vacías. No había nada que confirmara que ese era el apartamento de John, perfectamente podrían estar allanando una morada y ni saberlo. Nishi le dedicó una mirada despectiva cuando comentó lo de los zapatos. Solo por la forma en que lo dijo el menor sintió el suficiente patriotismo como para quitarse lo zapatos y dejarlos perfectamente colocados junto a la puerta. Si no se lo hubiese dicho no lo habría hecho, pero era cuestión de orgullo.

-Sí bueno, nuestras costumbres siempre han despertado sorpresa e incomprensión en los europeos.- comentó con tono anecdótico mientras el mayor se perdía en el interior de la única habitación de la casa. Nishi finalmente entró en la salita y se la quedó mirando, totalmente convencido de que no se sentaría en ese sofá.- Cuando llegaron los primeros, los portugueses, en el siglo XVI se llevaron una gran sorpresa al descubrir que nos bañábamos todos los días, no como ellos que solo lo hacían los días de fiesta religiosa… si acaso. Qué comportamiento tan bárbaro el nuestro, ¿verdad?

Quizás estaba mostrando más altanería de la que el sentido común recomendaba, pero no le gustaba esa actitud prepotente del inglés. ¿Creía que los japoneses valían menos que los egocéntricos europeos? Además, no podía seguir pareciendo un mocoso sumiso ante sus ojos porque estaba allí como un cliente, un igual. Se merecía un poco de respeto.

Se quedó plantado de pie en medio de la salita esperando a que John volviera con su arma. Aquella casa lo ponía tenso y no era porque le diera miedo estar allí. Quizás era por el olor. Olía a hombre: una mezcla de tabaco, polvo y olor corporal. No apestaba, más bien se sentía… agradable, en cierta medida.



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Mar Oct 16, 2012 11:29 pm

Había entrado, eso sumaba un punto definitivamente. John espió por el rabillo de su ojo bueno al menor, pero no comentó nada al respecto. Quien sabe, tal vez si le daba algún comentario positivo empezaría a creer que eran compinches y le pediría un descuento, cuando él no le vendería nada más barato ni a su madre. Ya un par de graciosos habían tratado el truco de haberse el amistoso con él, y eso jamás había llegado a buen puerto. En especial, por que John desconfiaba aun más de la gente simpática y aparentemente sin problemas. Esos eran unos malditos mentirosos.

-Es totalmente bárbaro. Mira que no apreciar el buen olor a hombre...-Ah, pero el mayor siempre tenía una respuesta a todo. No parecía ofendido o irritado por el despliegue de orgullo de Nishi, sino totalmente divertido por haber encontrado una yaga dolorosa a la cual picar. Adoraba molestar a aquellos que se le resistían, y era peor cuando peleaban y se quejaban. A propósito, el inmenso hombre se acercó peligrosamente al menor, como un oso a punto de saltar al ataque, y con gesto brusco, tomó la parte posterior de su cabeza y la acercó directo a su pecho amplio- ¿Ves? Este es el aroma de un hombre de verdad, para que sepas a que aspirar -Y tan pronto como había comenzado, se acabo. Le soltó en un instante y se separó, dándole la espalda.

-Ahora que este asunto importantisimo esta saldado, voy por el arma. Te quedas aquí.-Le abandonó de una vez en la salita, yendo de inmediato a su cuarto. No le costó nada alcanzar el estante superior de su ropero, sacarlo completo, y apoyarlo como estaba sobre la desvencijada cama. Dentro del mismo había miles de cajas de distintos tamaños y colores, aunque en su mayoría, eran todas en tonalidades oscuras y apagadas. Revisó con rapidez por que ya las conocía a todas como si las hubiese memorizado. No costó demasiado encontrar a la pequeña que buscaba. Sonrió, y abrió la caja sólo por confirmar que era esa, y que se encontraba presentable para su venta. A la gente le entraba todo por los ojos...

-Muy bien...-Su voz retumbó de nuevo en la parte central de la casa cuando abrió la puerta de la habitación, dejando entrever a penas un vistazo de lo que era su lugar privado.-Dejemos de tontear y vayamos al grano. Aquí la tienes...-Y abrió nuevamente la caja delante de los ojos del menor, mostrando una bella pistola de mano de tamaño medio, brillante por lo nueva que era.- Fijate el peso y si te gusta. Como te dije, te daré las balas por que no es barata...-Recordó el trato, por que él no era del tipo que se arrepentía de sus ofertas. Aun dando balas gratis, el vender esa arma seguía siendo un buen negocio. No podía ofrecerla a los Yakuzas, ya que ellos desearían no una, sino 20 o más de la misma, y no podía conseguirlas. Venían de una zona de guerra con la que no era fácil negociar tal cantidad, y en principio, la había comprado sólo por su placer de coleccionista.- Si tienes alguna duda, o quieres probarla, dilo con confianza. Eso si, nada de disparos en mi casa, esta fea, no hay que empeorarla...


Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Miér Oct 17, 2012 3:43 pm

Se había quedado mirando el pequeño apartamento, creyendo que la conversación anterior había acabado y la había ganado él. Ese hombre debía de mostrar algo de respeto por el país que ahora parasitaba. No es que Nishi fuera patriota… pero tampoco le hacía gracia que lo menospreciaran por dónde había nacido. Ya lo menospreciaban por otras muchas cosas más importantes. Pero seguramente por esto fue que no se esperaba lo que John hizo a continuación.

-Una cosa es el olor corporal y otra muy distinta la peste a…- el chico se había vuelto hacia el inglés para replicarle, pero se vio atrapado por su manaza. Nishi trastabilló y literalmente se estrelló contra el pecho de John, lo cual fue, en cierta medida, doloroso.- ¡Ey! ¡Suéltame!- su primera reacción fue tratar de apartarse, pero era imposible con esa férrea mano sosteniéndole de la cabeza.

Al intentar separarse posó sus manos sobre aquel pecho, haciéndose más consciente de lo duro y fuerte que era. Por un instante Nishi pudo sentir esos poderosos músculos contrayéndose por la respiración del mayor, acompasadamente. Y aquel olor del que hablaba, ese “olor a hombre”, le llenó las fosas nasales. Se quedó como petrificado unos segundos: era un aroma salvajemente atrayente… El mismo aroma que tenía aquella casa. Tabaco, alcohol, sudor… ¿Cómo podía gustarle ese olor? Brusco, vulgar, salvaje… como su dueño. Nishi empezó a preguntarse si aquello era lo que llamaban “feromonas”, porque no podía encontrar otra explicación.

Afortunadamente John se contentó con aquello y lo soltó como si nada. Y allí se quedó el pelinegro, solo en esa pequeña y cutre salita, solo con su confusión, su desagrado y su leve (pero aun así notorio) sonrojo. Rezó porque el mayor no lo hubiera notado y así lo creyó al ver que no soltaba ninguna bromita más. En el tiempo en el que John buscaba el arma Nishi tuvo tiempo de recuperar el control sobre si mismo y comprender que su reacción había sido estúpida e inexplicable. No podía alterarse tanto solo porque lo tocara un tipo grande… Aunque fuera un tipo que, físicamente, era la viva imagen de lo que él entendía por “hombre perfecto”. John era alto, con un cuerpo grande y fuerte, temible. Incluso con un solo ojo a Nishi le parecía atractivo, pues aquella cicatriz era una prueba más de su masculinidad. John Cartier era un hombre de mundo, de esos que no temen a nada y no necesitan a nadie… Y Nishi hubiera querido poder ser como él.

“Sí” pensó, satisfecho por su deducción “eso es lo que me pasa, por eso me atrae. Me gustan demasiado los hombres peligrosos”.

-Yo no estaba tonteando.- se quejó al tiempo que se giraba para encararlo de nuevo. No le pasó desapercibido el arsenal que ese hombre había dejado disperso por su cuarto, pero centró su atención en la pequeña caja que traía. Al abrirla Nishi pudo ver la pistola que el inglés había seleccionado para él. Su primera impresión fue buena, pero mejoró cuando la tomó y sopesó en su mano, admirándola detenidamente.- Me gusta… Sí, me gusta mucho. No es demasiado pesada y el tamaño es más bien discreto. Querría probarla, pero obviamente no aquí.- miró de nuevo a John y dejó que su conformidad se reflejara en su rostro con una pequeña sonrisa traviesa.- Le propongo algo: le pago las balas, pero enséñeme a disparar. Todo lo que sé de armas lo aprendí por Internet, nunca he disparado una. No tiene que ser esta noche, claro.- aclaró antes de que fuera a negarse.- En cualquier momento y lugar que le venga bien a usted. Y le pagaré por adelantado.

Su sentido común le decía que lo mejor era cerrar el trato con aquel hombre y no volver a verlo jamás. Pero quería más de ese subidón, de ese cosquilleo que le provocaba la pistola en la mano, de ese temor a lo desconocido, al peligro… ¿Qué importaba el dinero? Pagaría lo que fuera necesario, no era un problema. Pero quería ver lo que se sentía al disparar… y quería que le enseñara ese hombre.

-Total, sé donde vive por si se olvida de mis “clases particulares”- dejó caer con aquella sonrisa de niño juguetón, la primera que mostraba en realidad frente a John. Mas no dejaba de ser una amenaza con todas las de la ley. Jugando con fuego…- ¿Qué me dice, señor Cartier? ¿Hablamos de dinero? ¿Tenemos un trato?



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Jue Oct 18, 2012 11:13 am

-Te lo dije -Su tono salió algo prepotente, pero era lo esperable. Estaba en su área de acción, en el tema que más le gustaba luego del sexo salvaje. Saber que a Nishi le había gustado, que había logrado comprender sus necesidades y gustos era algo que le llenaba de orgullo, aunque no pudiese considerarse alguien condesciende. Era más bien la clase de satisfacción de un bue vendedor al notar que a pesar del tiempo, tenía la habilidad de saber exactamente lo que los compradores querían.-Bueno, podemos empezar a buscar una buena caja de transporte...-Y ha hablar de dinero, claro, para terminar ese negocio de una bendita vez. John deseaba dormir un poco luego del largo día, y prácticamente no había comido nada..

Y Nishi venía y le saltaba con eso. Vaya, vaya, vaya O era alguien que no conocía el peligro, o era bastante ingenuo ¿Acaso el tour por su hogar no le había dejado bien en claro la clase de persona con la que pretendía relacionarse? Tenía que ser en broma... No quería meterse con niños, realmente le daba igual si Nishi se mataba con la pistola, iba a ser su problema a partir de ahora. Es más, se podía decir que le había hecho ya un enorme favor al sacarlo de esa zona de robos frecuentes, asegurándose que usará la pistola un tiempo razonable. Ya era más que suficiente... Pero dinero, era dinero. La frase "Pago por adelantado" le gusto bastante, tanto que no abrió su bocaza de inmediato para rechazar la idea.

Era un buen trato por donde se lo mirase. En vez de dar algo de mercancía, como se imagino, sólo tendría que perder algo de tiempo con ese niñato. Sólo una hora, se dijo así mismo ¿Qué tan difícil podía ser enseñarle? Sabía el procedimiento por culpa del ejercito, y no creía que Nishi fuese tan torpe. Sólo sería una hora... Notó su sonrisa traviesa, astuta, como la de un gatito que sabía que se saldría con la suya. Bueno, al menos su "alumno" no era de tan mal ver... Si tuviese senos al menos... Gruñó.- ¿Olvidarme...? ¿Me tomas por viejo o qué? Claro que no me voy a olvidar, y si te digo que si, es si y punto -Remarcó, un poco molesto por saber que en cierto sentido, estaba haciendo justo lo que ese niñato astuto quería.

-Hay un descampado en las afueras de la ciudad, pero hay que ir al atardecer, cuando aun hay luz, pero no pasa nadie-Continuó. No había expresado directamente que estaba de acuerdo, pero de sus comentarios se infería. Se dio un momento para considerar la fecha.- ...En tres días, alrededor de las 17 hs. Si llego y no estas me voy, te advierto. Yo puede que llegue tarde dependiendo de mis negocios, pero sólo por veinte minutos más ¿Te va?-Le preguntó de una vez, y abrió la caja del arma- Guárdala de momento, te la daré en tres días cuando me hagas el pago total.

Todo parecía ser a propósito. John había elegido un descampado cuando bien podían ir a una reserva de tiro. Un terreno escondido y lleno de matorrales donde ni un alma podría saber que estaban haciendo...

-Y te advierto, para que no te quejes luego, que soy un profesor estricto.-Y se sonrió, algo malicioso. Tener un "soldado" para molestar otra vez era algo inesperado, pero igual de reconfortante...-Si este tema de tus clases esta zanjado, vamos al del dinero. Debes darme la mitad hoy, por lo menos, o sino no podré guardártela. Es mi política -Le aclaró.



Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Jue Oct 18, 2012 1:41 pm

Mantuvo su sonrisa porque vio en los ojos (o mejor dicho, en el único ojo de John) que la idea lo seducía. Como buen comerciante que se precie era un hombre avaricioso. Nishi tenía ganada la mano desde el principio. ¿Qué le importaban a él unos cuantos de miles de yenes más? El dinero para el pelinegro no era un problema. Incluso aunque John le pidiera más dinero del que llevaba encima en aquellos momentos (que no era poco) no tendría problemas en conseguir más. Le bastaría con hacer una llamada a casa y sus padres se lo mandarían sin hacer preguntas, no porque confiaran en él sino porque no les importaba una mierda. Casi oía a su padre decir “con tal de que ese mocoso no vuelva a aparecer ante mi vista dale lo que quiera”, y veía a su madre obedeciendo diligentemente. A las pocas horas uno de los trabajadores de los Takashima le llevaría el dinero a su apartamento, donde Nishi vivía completamente solo. Nunca le habían perdonado el escándalo que había montado en el anterior instituto… Y siendo como era el patriarca Takashima, nunca lo harían. Pero tampoco era que Nishi quisiera su perdón. Ni tan si quiera su dinero: no se lo pediría, lo conseguiría por su cuenta. Había una cuantiosa cuenta a su nombre en un paraíso fiscal con los frutos de su trabajo como hacker.

Asintió al oír hablar de aquel descampado, lo conocía. Efectivamente era un buen lugar, aislado y discreto. Habría preferido quedar por la mañana para tener más tiempo, pero estaba claro que John no pensaba dedicarle mucho tiempo a su adiestramiento. Tendría que conformarse, al fin y al cabo menos era nada. De manos de un profesional seguramente aprendería mucho más rápido. Nishi era bastante espabilado.

-Está bien, me parece razonable. Allí estaré, puntual.- le aseguró, dispuesto a cumplirlo a rajatabla. No perdería una oportunidad así por nada del mundo. Miró la caja que el mayor le tendía y luego la pistola, lamentando tener que separarse de ella tan pronto. Le gustaba el tacto duro y frío, metálico. Solo con tenerla en su mano se sentía increíblemente protegido, incluso poderoso. Era increíble como podía cambiar a un hombre un arma de fuego… Con aquello hasta él, que era un canijo sin mucha fuerza física, tendría una oportunidad contra alguien como John. Muchos decían que no había honor en las armas de fuego… Nishi les diría que él prefería vivir deshonrado a morir con “honor”.- Por favor lléveme ese día tres cajas de balas en lugar de una. No es que tenga intención de cometer una matanza en mi instituto ni nada semejante, pero si usted desapareciera por la razón que fuera tendría muy difícil conseguir munición… Mejor prevenir que curar, ¿verdad? Por supuesto se las pagaré las tres.

Ya le había costado bastante encontrar un traficante y, aunque podía pedir la munición por Internet, eso era demasiado arriesgado. Sabía lo fácil que era rastrear a los compradores de ese tipo de ítems, no quería tener a la policía en su puerta preguntando para qué quería un chico de dieciséis años balas. Y total, al menos un cargador se les iría en la práctica.

-Por estricto que sea no me quejaré.- le prometió, sin dejar de sonreír levemente. Se encontraba mucho más cómodo que antes, como si se hubiera acostumbrado a la presencia de John. Pero volvió a ponerse serio para hablar de negocios.- Si tengo dinero suficiente encima le pagará la mitad del arma y todas las balas. No hago esto porque sí, quiero que entienda lo en serio que voy. Realmente me interesa ese arma que me ha mostrado.- Nishi miró una vez más “su” pistola, ya lejos de él, en la caja. Se agachó y levantó la pata derecha de sus vaqueros, rebuscando después algo en su calcetín. Extrajo una pequeña bolsa negra de terciopelo y comenzó a soltar el cordel que la cerraba.- ¿De cuánto dinero estamos hablando, señor Cartier?

La bolsa estaba repleta de billetes de 10.000 y 5.000 yenes, y Nishi no se molestó en disimularlo a aquellas alturas. No estaba seguro de cuánto querría cobrarle John pero él llevaba encima 100.000 yenes (unos 1.000 euros o 1.200 dólares). Evidentemente no iba a guardar una fortuna así en la cartera. Podía agradecer su habilidad para pasar desapercibido en casi cualquier ambiente, porque esta vez le había venido de perlas.

-¿Y bien?- no es que estuviera fardando ni mucho menos, realmente era que no sabía cuánto podría costarle su “capricho”. Lo único malo era que iba a quedar bastante claro que precisamente dinero no le faltaba… Pero esconderse de John para sacar la pasta le parecía demasiado ruín.

Spoiler:
U: He tenido que mirar los cambios de moneda en internet, porque yo de yenes no tenía ni puñetera idea xD



Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Invitado el Jue Nov 01, 2012 11:16 am

-No me parece malo el planteo, y tengo la munición que pides así que consideralo hecho- Le confirmó de inmediato ante su pedido, sin necesidad alguna de revisar sus reservas ¿Para qué, si tenía todo memorizado? Por culpa de sus años en el ejercito, recordar perfectamente cual era su cargamento era fácil para él, natural en cierto sentido, y le servía de mucho para poder llevar a cabo sus negocios. No tenía razón para despreciar una habilidad bien ganada por la practica. No había motivos para quejarse de algo bueno ¿No? Era así como estaba tratando de asimilar el haber aceptado el pedido de aquel chiquillo, y estar obligado ahora a darle clases sobre como disparar.- El que hagas una matanza o no queda en tu vida, yo no me meto con el destino de las armas -Aclaró pronto.- Sólo intervengo sobre a quien pertenecen, al menos, en el principio. Como te dije, no voy a permitir que un grupo de rateros me robe de forma indirecta mis armas, que era lo qe estaban haciendo.-Él tenía la última palabra sobre a quien le vendía y quien usaba sus cosas, en principio al menos. Si el dueño de la pistola la perdía luego, era su problema.

-Mientras no estes quejandote mucho todo irá bien con la practica. Es algo que hasta un niño puede hacer, creéme- Le molestó un poco con esa frase, pero fue sólo una bromita al pasar, nada realmente ofensivo. Era momento de ponerse con los pagos, y por eso no perdió tiempo en esas nimiedades. Guardó la caja que contenía el articulo elegido con cuidado, y lo colocó en un mueble viejo dentro de la sala, no en la habitación. Eso significaba que estaba reservada ya, y hacía eso para no ofrecer un producto dos veces. Él siempre era claro: Sólo vendía lo que tenía en su mano, nada a futuro.

-A ver... Tenemos una pistola corte arabe y tres cajas de balas para la misma... El arma sola sale $ 335,00 dolares, más la munición... Te queda el precio final en 130,1196 yenes. -Concluyó. ¡Si que era un precio...! John no pudo evitar dudar al ver a ese adolescente allí parado delante suyo. Nada en él, en su ropa o forma de pararse, le decía que tuviese realmente esa cantidad, menos encima. El precio no era excesivo si se consideraba el origen extraño del artefacto, su rareza, pero si que no era cambio corriente para nadie. Aunque John solía manejar esos numeros, jamás podría clamar que tenía de ganancia algo así, no sin tener que invertir de nuevo. Lo que sacaba de las armas le daba lo necesario y no mucho más, y se notaba en el lugar en donde estaban.

No esperaba que el muchacho le pagase como había asegurado al principio, era algo imposible desde su punto de vista que un chico de instituto sin trabajo contase con tal capital... Bien podía ser que sus padres tuviesen dinero, no lo negaría, había vendido a otros niños problematicos antes... ¿Pero tanto? Las cosas que había vendido a esos otros niñatos eran armas de uso corriente, que no tenían nada del porte ni la sofisticación precisa del arma ofrecida a Nishi. En ese sentido, John le había tomado en serio, como un adulto, cuando su pedido fue en ese sentido. Inconscientemente había llegado a aceptar que no era tan niño como los otros que habían llegado a sus puertas... Pero eso no lo convertía en magnate.

-Como te dije antes, es un arma muy especial. No la dejes ir, por que tengo ya a muchos que quieren comprarla...-Comenzó, ya que ante todo, tenía que cerrar el negocio. Tal vez si metía algo de presión consiguiría que la comprase al menos a cuotas...- Y claro, se puede pagar en partes, no me preocupa mucho ese tema mientras te comprometas a pagar todos los meses la cuota que acordemos. -No le preocupaba por que le cazaría si llegaba a incumplir su pacto. Esa clase de tareas eran para él parte de su mes a mes, y como era tan bueno en la tarea, ya muchos mafias habían querido reclutarlo como matón. Aunque John vivía en el mundo ilegal, no se consideraba a si mismo material de yakuza. No deseaba estar debajo de nadie nunca más...

-¿Y? ¿Qué decides? No tengo toda la noche ni mucho menos- Trato de ponerle un poco de velocidad al asunto, reprimiendo un bostezo. Había tenido un día muy largo, aunque productivo. Sólo quería cobrar algo e irse a dormir por esa noche, ya que sabía que mañana tenía que ir a revisar el burdel, y allí siempre había problemas...

Spoiler:
Tampoco se unagoma (?) No te preocupes, es perfecto así, mientras parezca creíble ~

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Nishi Takashima el Jue Nov 01, 2012 1:32 pm

John aceptó su trato y Nishi asintió, satisfecho. Sabía que así sería porque al fin y al cabo ambos salían beneficiados de él. Nishi era un chico que, a pesar de su corta edad, tenía las cosas muy claras. Había madurado muy pronto, hasta el punto que no sabría decir en qué momento dejó de considerarse a sí mismo como un niño. Cuando el resto de niños jugaba a la pelota, él leía. Cuando los niños jugaban a las videoconsolas, él aprendía programación informática. Cuando los niños aprendían a hacer amigos y a enamorarse, él aprendía lo que era la soledad, la traición y la crueldad. No, hacía mucho que Nishi no era un niño… Y por eso mismo le molestaba tanto que le trataran como tal.

-Puedo prometer que no la usaré contra nadie que no se lo merezca. Si digo más, seguramente sería mentir.- le contestó con seriedad, más que nada por la pequeña pullita que el mayor le había soltado. Realmente odiaba que le trataran como un crío… Casi tanto como odiaba que le trataran como a una mujer. Pero era cierto que Nishi no podía prometer que no fuese a usarla para cometer una matanza en su instituto. No sería la primera vez.

John le dejó la pistola apartada y llegó el momento de hablar de dinero. Nishi escuchó atentamente. Era cara, sí, ni si quiera le alcanzaba con el dinero que traía aquel día encima. Pero incluso sin la buena propaganda que el inglés le estaba haciendo a la pistola el chico podía ver que el arma merecía ese precio. No escatimaría en gastos, total el dinero no era un problema y prefería algo de buena calidad. Así que empezó a sacar el dinero mientras John le daba a entender con su actitud que daba por sentado que no tendría para pagarle. Nishi se preguntó que habría hecho si le hubiera dicho después de todo aquello que no la quería… ¿Arranque violento o carcajada despectiva? Le daba algo de curiosidad, pero en aquella ocasión tendría que quedarse con las ganas. Comenzó a contar el dinero.

-Trato hecho. Tal y como te he dicho voy a pagarte la mitad ahora mismo… Aquí tienes.- le tendió los billetes después de haberlos contado meticulosamente y guardado el resto en el mismo sitio.

Al mirarlo a la cara se dio cuenta de que reprimía un bostezo y se preguntó qué hora sería… Seguramente muy entrada la madrugada. Y eso hizo que le viniera a la mente otra idea… ¿Cómo iba a regresar a su piso? Algo le decía que los taxis no solían frecuentar aquel barrio. Podría haberle pedido a John que le acercase… Pero desistió de intentarlo casi al instante. Sería demasiado vergonzoso pedirle algo así, incluso aunque se ofreciera a pagarle la gasolina. Tendría que echarle valor…

Allí había acabado, estaba claro que John tenía ganas de irse a dormir. Se echó la capucha sobre la cabeza, asegurándose de que le cubría bien el rostro. Si andaba lo suficientemente rápido y no llamaba la atención todo iría bien. O eso quería pensar.

-Bien, entonces nos vemos en tres días. Trate de no olvidarlo, señor Cartier.- le dedicó una pequeña sonrisa pícara, devolviéndole en parte la broma anterior: sobre edades él también sabía bromear. Se dirigió hacia la puerta (lo que no le llevó mucho tiempo) y comenzó a ponerse sus zapatos de nuevo.- Un placer hacer negocios con usted.

Fuera la noche era fría y oscura. Nishi metió las manos en los bolsillos de su chaqueta y se armó de valor. En cuanto saliera de aquel lugar dejado de la mano de Dios llamaría un taxi. Reprimió las ganas de echarle una última mirada a aquel extraño y enigmático hombre y salió.



~ TERMINADO ~




Otras Firmas~:
Photobucket
avatar
Nishi Takashima
Segundo Año - Riyu Maindo
Segundo Año - Riyu Maindo

MENSAJE : 92
Localización : A mi aire

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: De compras [Priv. John Cartier]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.